Impotencia.
Mira aquella chica con los codos apoyados en la ventana, mirando a la nada, mientras fuma, pensando en él, mirando como se consume el cigarro, junto con sus ganas de seguir, mirando la casa abandonada de enfrente, pensando en el, en su risa y en su pelo, en el brillo de sus ojos.
Contempla aquel chico tumbado en el césped de ese parque, si, el parque donde compartía con ella tardes, mañanas y noches, mirando al cielo recordando el sonido de su risa, con los brazos bajo su cabeza echándola de menos, viendo como se arranca a si mismo las ganas de sonreír junto con la hierba que arrancaba ella cuando estaba nerviosa, aquel primer día que se vieron.
Mira a esos dos infelices, cada uno en un lado de la ciudad, pensando en el otro sin saber que se piensan al mismo tiempo, ella odiando no tenerle y el odiando haberla perdido, mírales, viendo como sube la luna al cielo, recordando cuando la veían juntos, mira como a ella se le va el alma junto con las lágrimas y cae al suelo, mirale a el, rompiendo todo lo que se interpone a su paso, mira como se odian a sí mismos por pensar el uno en el otro.
Contempla aquel chico tumbado en el césped de ese parque, si, el parque donde compartía con ella tardes, mañanas y noches, mirando al cielo recordando el sonido de su risa, con los brazos bajo su cabeza echándola de menos, viendo como se arranca a si mismo las ganas de sonreír junto con la hierba que arrancaba ella cuando estaba nerviosa, aquel primer día que se vieron.
Mira a esos dos infelices, cada uno en un lado de la ciudad, pensando en el otro sin saber que se piensan al mismo tiempo, ella odiando no tenerle y el odiando haberla perdido, mírales, viendo como sube la luna al cielo, recordando cuando la veían juntos, mira como a ella se le va el alma junto con las lágrimas y cae al suelo, mirale a el, rompiendo todo lo que se interpone a su paso, mira como se odian a sí mismos por pensar el uno en el otro.
No me tengas en cuenta la historia, simplemente, entiende el mensaje.
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