Sin ti, no voy ni a por tabaco.
¿Que sentido le das a su vida, regalo del cielo? Que le abandones como la luna a la noche cuando la engaña con el día.
Que no es mujer, pero envidia los colores de la primavera, le recuerdan a ti, a tu forma de ser.
Cuando Marte dejó a Luis, Luis casi muerde el polvo mientras Marte sigue igual de brillante y deslumbrante.
Querido rojo de mi vida, levanta más pasiones.
Dile que le echas de menos y ni el mejor alcohol del mundo, ni siquiera el paquete de tabaco más caro, le harán a Luis olvidarte.
Dale de tu olor, que nunca le falte de su agua bendita.
Castígale, no le dejes ser tan apasionado contigo, ni mucho menos con nadie.
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